Del diálogo a la acción: el Diálogo Social culminó una etapa y comienza el camino hacia la implementación de sus acuerdos

09.06.2026

En una nueva edición de Mano a Mano, recibimos al coordinador del Diálogo Social de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Hugo Bail, y a la diputada Sol Maneiro, integrante de la Comisión Ejecutiva del proceso, para realizar un balance de una de las instancias de participación ciudadana más amplias desarrolladas en los últimos años y conocer cuáles serán los primeros pasos para transformar sus acuerdos en políticas públicas.

Durante la conversación repasamos el origen, el desarrollo y las principales conclusiones del Diálogo Social, un proceso que el Frente Amplio asumió como compromiso de gobierno y que tuvo como objetivo construir, junto a la ciudadanía y las organizaciones sociales, una hoja de ruta para fortalecer el sistema de protección y seguridad social del Uruguay.

Un compromiso asumido antes de llegar al gobierno

Tal como recordó la diputada Sol Maneiro, la convocatoria al Diálogo Social fue anunciada por el Frente Amplio el 26 de marzo de 2023, durante el acto realizado en La Paloma, y quedó incorporada tanto al programa de gobierno como a los compromisos asumidos durante la campaña electoral.

La iniciativa surgió como respuesta a la reforma de la seguridad social aprobada en el período anterior mediante la Ley Nº 20.130, pero con una mirada mucho más amplia. Desde el inicio se planteó que el objetivo no sería discutir únicamente el sistema jubilatorio, sino abordar de manera integral las distintas dimensiones de la protección social a lo largo de toda la vida.

Por esa razón, el trabajo se estructuró sobre cuatro grandes ejes:

* Protección a la infancia.

* Sistema Nacional de Cuidados.

* Protección de los trabajadores activos.

* Jubilaciones y pensiones.

Como señaló Hugo Bay, la intención fue incorporar una mirada integral sobre las distintas vulnerabilidades que enfrentan las personas a lo largo de su ciclo de vida, entendiendo que la protección social excede ampliamente la discusión sobre las jubilaciones.

Un proceso de participación en todo el país

Uno de los aspectos más destacados de la entrevista fue la dimensión territorial que tuvo el proceso.

Durante varios meses se recorrieron los 19 departamentos del país, promoviendo espacios de intercambio abiertos donde cualquier ciudadano podía participar, tanto a título personal como en representación de organizaciones sociales.

En total se realizaron:

* 29 conversatorios en distintos puntos del país.

* 8 seminarios temáticos con especialistas nacionales e internacionales.

* Más de 100 exposiciones técnicas.

* 66 audiencias con organizaciones sociales.

* 55 propuestas recibidas mediante la plataforma virtual.

A ello se sumó el trabajo de sistematización realizado por un equipo técnico de la Universidad de la República, encargado de recoger y organizar todos los aportes generados durante el proceso. Hoy ese material permanece disponible públicamente, permitiendo conocer qué preocupaciones manifestaron las vecinas y vecinos de cada departamento y cuáles fueron las principales recomendaciones surgidas del intercambio.

Una construcción plural con organizaciones sociales

Bay destacó que el proceso contó con la participación de una amplia diversidad de actores sociales.

Entre ellos participaron el PIT-CNT, las cámaras empresariales, la Organización Nacional de Jubilados y Pensionistas, la Red Pro Cuidados, la Plataforma de Infancias y Adolescencias, la Alianza por los Derechos de las Personas con Discapacidad y numerosas organizaciones de la sociedad civil.

Asimismo, recordó que todos los partidos políticos con representación parlamentaria fueron convocados a integrar la Comisión Ejecutiva del Diálogo Social. Sin embargo, Partido Nacional, Partido Colorado, Partido Independiente e Identidad Soberana resolvieron no participar del proceso, mientras que Cabildo Abierto sí integró los espacios de trabajo.

Más allá de esas decisiones, tanto Hugo Bay como Sol Maneiro coincidieron en destacar que el documento final refleja no solamente los acuerdos alcanzados, sino también los disensos planteados por los distintos participantes, incluyendo las diferencias expresadas por las cámaras empresariales en algunos temas específicos, particularmente en relación con la edad de retiro.

Lejos de buscar uniformidad, el proceso procuró construir consensos donde fue posible y dejar expresamente registradas las distintas posiciones cuando esos acuerdos no existieron.

Las principales preocupaciones que expresó la ciudadanía

Uno de los aspectos que más llamó la atención durante los conversatorios fue la coincidencia de las preocupaciones expresadas por la ciudadanía en todo el territorio nacional.

Según relataron los invitados, el tema que apareció de forma más reiterada fue la necesidad de fortalecer el Sistema Nacional de Cuidados.

Las dificultades para compatibilizar el trabajo con las tareas de cuidado, especialmente en el caso de las mujeres, surgieron como una preocupación permanente en prácticamente todos los departamentos visitados.

También aparecieron con fuerza los desafíos vinculados a la pobreza infantil, la atención a las personas mayores, las personas con discapacidad, las trayectorias educativas, la inserción laboral, la accesibilidad, la vivienda, la salud y otras problemáticas territoriales que, aun cuando excedían los ejes originalmente planteados, fueron incorporadas como insumos del proceso.

Hugo Bay subrayó que el cuidado debe asumirse como una responsabilidad colectiva y no exclusivamente familiar, destacando que fortalecer las políticas públicas en esta materia constituye uno de los grandes desafíos que enfrentará el país durante las próximas décadas.

Del documento a las políticas públicas

Uno de los anuncios más importantes realizados durante la entrevista fue que el documento final del Diálogo Social no constituye un punto de llegada, sino una hoja de ruta que comenzará a traducirse en iniciativas concretas.

Los invitados adelantaron que dos de las primeras medidas ya tienen definido su camino de implementación.

La primera llegará mediante el proyecto de Rendición de Cuentas y consistirá en una profunda transformación del sistema de transferencias destinadas a hogares con niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad.

La propuesta apunta a unificar prestaciones que actualmente funcionan de manera fragmentada —como las asignaciones familiares, la Tarjeta Uruguay Social, el Bono Crianza y otros programas— para simplificar los trámites, facilitar el acceso a quienes hoy tienen derecho pero no reciben las prestaciones y fortalecer significativamente los montos destinados a los hogares más vulnerables.

Según explicó Hugo Bay, la iniciativa tomará como referencia el valor de la canasta básica alimentaria y prevé un refuerzo especial para embarazadas y niños de hasta tres años.

No obstante, también aclaró que esta medida, por sí sola, no resolverá la pobreza infantil y deberá complementarse con políticas públicas en materia de vivienda, salud, educación, empleo y acceso a servicios.

Además, la implementación será gradual, comenzando en 2027 con la primera infancia y ampliándose progresivamente durante los años siguientes.

Una nueva causal de retiro anticipado

La segunda medida que llegará al Parlamento durante el segundo semestre del año estará vinculada a la seguridad social.

Sol Maneiro explicó que el Diálogo Social alcanzó acuerdos para incorporar una nueva causal de retiro anticipado destinada a trabajadores que, por las características de sus trayectorias laborales o por haber quedado fuera del mercado de trabajo en edades cercanas a la jubilación, encuentran muy difícil permanecer activos hasta los 65 años.

La propuesta busca contemplar las diferentes realidades laborales existentes en el país, reconociendo que no todas las personas envejecen en las mismas condiciones ni enfrentan las mismas exigencias físicas a lo largo de su vida laboral.

Al mismo tiempo, se mantendrán incentivos para quienes puedan optar por continuar trabajando hasta los 65 años o más.

Los invitados destacaron además que, por primera vez, el proceso incorporó evidencia académica que demuestra que las personas con trayectorias laborales más exigentes presentan una expectativa de vida menor, elemento considerado relevante para la construcción de un sistema previsional más justo.

Un proceso pensado para el largo plazo

Tanto Hugo Bay como Sol Maneiro insistieron en que el Diálogo Social nunca fue concebido como una herramienta para resolver todos los desafíos en un único período de gobierno.

Por el contrario, sostuvieron que el documento propone transformaciones graduales y de largo aliento que deberán continuar desarrollándose en los próximos años mediante nuevas políticas públicas, proyectos de ley y acuerdos institucionales.

Entre los desafíos mencionados se encuentran la ampliación del Sistema Nacional de Cuidados, el fortalecimiento de las escuelas de tiempo completo, el desarrollo de alternativas de cuidado durante los períodos de vacaciones y otras medidas orientadas a responder a las transformaciones demográficas, tecnológicas y laborales que atraviesa el país.

El valor del diálogo para construir políticas de Estado

En el tramo final de la entrevista, ambos invitados reivindicaron el diálogo social como una herramienta democrática para construir políticas públicas duraderas.

Destacaron que el proceso no sustituyó en ningún momento la discusión parlamentaria, sino que generó insumos para enriquecerla, recogiendo la voz de organizaciones sociales, especialistas y ciudadanía de todo el país.

Asimismo, defendieron la necesidad de alcanzar consensos amplios que permitan sostener las políticas de protección social más allá de los cambios de gobierno, evitando reformas pendulares que se modifiquen en cada período.

El desafío, coincidieron, será transformar ahora esos acuerdos en políticas concretas que fortalezcan la protección social, mejoren las condiciones de vida de la población y consoliden un sistema capaz de responder a las necesidades presentes y futuras de Uruguay.

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