Del reconocimiento de los hongos a nuevas oportunidades para Uruguay: conversamos en Canal 5 sobre el reino fungi

21.10.2026

Presentamos un proyecto de ley para reconocer al reino fungi, promover su conservación y abrir nuevas oportunidades para la investigación, la educación y la producción nacional.

Ayer participamos en el informativo central de Canal 5, donde compartimos los fundamentos de nuestro proyecto de ley de protección y conservación del patrimonio fúngico del Uruguay, una iniciativa que busca dar un paso importante en el reconocimiento de los hongos y su papel fundamental en nuestros ecosistemas.

La propuesta surge del trabajo conjunto con especialistas, investigadores y divulgadores científicos que vienen impulsando el reconocimiento del reino fungi y la necesidad de incorporarlo a nuestras políticas públicas. A partir de los intercambios con Alejandro Sequeira, Tomás, Lorenzo y otros referentes en la materia, comenzamos a trabajar en un marco normativo que permita superar el vacío legal existente en nuestro país.

Flora, fauna y funga: reconocer para proteger

Uno de los principales objetivos del proyecto es incorporar el concepto de las tres F: flora, fauna y funga. Los hongos no pertenecen al reino vegetal ni al animal, sino que constituyen un reino propio, con características y funciones esenciales para la vida.

Como explicó durante la entrevista la micóloga chilena Juliana Furci, directora de Fundación Fungi y referente internacional en la conservación de los hongos, la funga comprende la diversidad de hongos presente en un lugar y un tiempo determinados.

Su trabajo ha sido fundamental para promover este reconocimiento a nivel internacional y para impulsar avances legislativos en Chile, experiencia que constituye un antecedente importante para nuestro país.

Los hongos cumplen funciones indispensables en los ecosistemas: participan en la descomposición de la materia orgánica, contribuyen al equilibrio ambiental y tienen aplicaciones en la alimentación, la agricultura, la biotecnología y numerosos procesos industriales. Reconocer su importancia es también avanzar hacia una comprensión más integral de la naturaleza.

Educación, investigación y conservación

El proyecto propone incorporar el estudio de los hongos en los programas educativos, con una atención equivalente a la que reciben la flora y la fauna. Entendemos que conocer nuestra biodiversidad es un paso imprescindible para valorarla y protegerla.

También plantea avanzar en un inventario nacional de hongos que permita identificar las especies presentes en Uruguay, conocer su distribución y evaluar su vulnerabilidad. Esta información será fundamental para elaborar listas rojas de conservación y definir qué medidas de protección necesita cada especie.

Otro de los aspectos centrales es la incorporación de la funga a las políticas de conservación y al Sistema Nacional de Áreas Protegidas, así como la revisión de la normativa bromatológica para adecuarla a las características propias de los hongos y a su utilización para el consumo humano.

El objetivo es construir herramientas que permitan proteger nuestro patrimonio natural, fortalecer la investigación científica y establecer criterios claros para el aprovechamiento responsable de estos recursos.

Nuevas oportunidades para la producción nacional

El reconocimiento del reino fungi también abre posibilidades para el desarrollo productivo y la innovación. Uruguay ya cuenta con investigaciones y experiencias vinculadas a los hongos, tanto en la producción de alimentos como en la elaboración de productos biológicos aplicados a la agricultura y al ambiente.

Durante la entrevista conversamos, además, sobre el potencial de la biotecnología y las posibilidades de aprovechar los hongos para transformar materia orgánica en recursos útiles, promoviendo prácticas de economía circular.

Entre las líneas de investigación mencionadas se encuentra el desarrollo del cultivo de trufa negra, una alternativa que podría generar oportunidades para productores de pequeña escala en aquellas zonas del país que reúnan las condiciones climáticas adecuadas. Se trata de un proceso de investigación de largo plazo, pero que merece ser explorado por su potencial productivo y comercial.

Estos ejemplos muestran que proteger la biodiversidad no es incompatible con impulsar el desarrollo. Por el contrario, conocer mejor nuestros recursos naturales puede abrir nuevas oportunidades de investigación, innovación y generación de empleo.

Un proyecto que comienza su camino parlamentario

Actualmente, la iniciativa se encuentra en la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca de la Cámara de Representantes. En los próximos días comenzaremos a recibir delegaciones y a intercambiar con especialistas, instituciones y organismos del Estado para enriquecer el texto, analizar sus alcances e incorporar los aportes necesarios.

Nuestro objetivo es avanzar en su tratamiento parlamentario y procurar que obtenga media sanción en la Cámara de Diputados, con la expectativa de que ese paso pueda concretarse hacia mediados de 2027.

Agradecemos especialmente a quienes vienen trabajando desde hace años para que los hongos tengan el reconocimiento que merecen y a quienes aportan su conocimiento para construir esta iniciativa.

Creemos que Uruguay tiene la oportunidad de avanzar en una legislación que contribuya a proteger su patrimonio natural, fortalecer la educación y la ciencia, y promover nuevas posibilidades para la producción nacional.

Reconocer la funga es reconocer una parte fundamental de la biodiversidad. Protegerla es avanzar hacia un país que conoce, valora y cuida mejor su naturaleza.

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