Día del Paciente Celíaco: diagnóstico, acceso y equidad

06.05.2026

En la sesión de hoy de la Cámara de Diputados intervenimos en referencia al Día Internacional y Nacional del Paciente Celíaco, conmemorado el pasado 5 de mayo, con el objetivo de visibilizar una realidad que aún presenta importantes desafíos en nuestro país.

Esta fecha no solo invita a la concientización, sino también a reforzar la necesidad de mejorar la detección, el acceso al tratamiento y las condiciones de vida de quienes conviven con esta enfermedad.

Comprender la celiaquía: un paso fundamental

La celiaquía es una enfermedad autoinmune y multisistémica, que se activa con la ingesta de gluten en personas con predisposición genética. Puede aparecer en cualquier etapa de la vida y afecta directamente la absorción de nutrientes, generando consecuencias que pueden ser graves si no se trata a tiempo.

El gluten, presente en cereales como trigo, cebada y centeno, provoca una reacción que daña las vellosidades intestinales, afectando la salud general de quienes la padecen.

Uruguay: una realidad marcada por el subdiagnóstico

En nuestro país se estima que la celiaquía afecta aproximadamente al 1% de la población, lo que representa unas 34.000 personas. Sin embargo, uno de los principales problemas sigue siendo el subdiagnóstico: por cada persona diagnosticada, hay entre ocho y nueve que desconocen su condición.

Este dato es especialmente preocupante, porque implica que miles de uruguayos y uruguayas no acceden al único tratamiento posible: una dieta estricta libre de gluten.

En este sentido, propusimos avanzar hacia un enfoque más proactivo, incorporando estudios de detección en controles de rutina como el carné de salud, el carné del deportista y los controles perinatales.

El alimento como tratamiento: una barrera económica

Uno de los puntos centrales que abordamos es el costo de los alimentos sin gluten. Hoy, mantener una dieta adecuada puede ser entre un 70% y un 300% más caro que una alimentación convencional.

Esto convierte a la alimentación, que es el único tratamiento, en una barrera económica para muchas familias.

Por eso, planteamos la necesidad de:

• Fomentar el desarrollo de industria nacional de alimentos sin gluten

• Revisar los regímenes tributarios para facilitar su acceso

• Fortalecer programas de apoyo como el que implementa el INDA

En abril, por ejemplo, se entregaron 1093 canastas para personas celíacas en situación de vulnerabilidad. Sin embargo, cabe preguntarnos a cuántas personas aún no estamos llegando.

Desigualdad territorial: un desafío pendiente

Otro aspecto clave es la inequidad en el acceso a alimentos libres de gluten entre Montevideo y el interior del país.

Muchas localidades presentan dificultades tanto en disponibilidad como en costos, lo que profundiza las desigualdades.

Además, es necesario reforzar los controles sobre la correcta rotulación de productos y asegurar que los sellos "libre de gluten" sean utilizados únicamente por empresas certificadas.

Educación y prevención: claves para la inclusión

La prevención de la contaminación cruzada sigue siendo un desafío importante, especialmente en centros educativos.

Por eso, señalamos la importancia de fortalecer la formación y la información en escuelas y liceos, generando entornos seguros para niños, niñas y adolescentes celíacos.

Un desafío colectivo

Existe consenso político sobre la importancia de este tema. El desafío ahora es transformar ese acuerdo en acciones concretas y eficientes.

Necesitamos avanzar hacia un país donde:

• El diagnóstico sea accesible y oportuno

• La alimentación segura no sea un privilegio, sino un derecho

• Las condiciones de vida de las personas celíacas no dependan de su lugar de residencia ni de su nivel socioeconómico

En ese camino estamos trabajando, con el compromiso de que la salud y la equidad sean una prioridad real en la agenda pública.


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