VIII Congreso del Frente Amplio: balance, definiciones y desafíos para el futuro

18.10.2026

Durante tres jornadas, del 16 al 18 de octubre, acompañamos el VIII Congreso Ordinario del Frente Amplio, denominado Compañero José «Pepe» Mujica, realizado en el Palacio Peñarol bajo la consigna «El futuro se construye».

El encuentro constituyó una instancia de reflexión colectiva sobre el camino recorrido desde el Congreso de 2021, el momento político actual y los desafíos de la fuerza política para profundizar un nuevo ciclo de transformaciones en Uruguay.

La primera jornada estuvo marcada por la apertura del Congreso y el homenaje a José Mujica, reivindicando su legado político y humano. El sábado, los debates se concentraron en la coyuntura internacional y en el papel del Frente Amplio como organización política y movimiento. Se abordaron, entre otros asuntos, la situación de Palestina y Cuba, la solidaridad internacional y la necesidad de fortalecer la militancia, los comités de base y el vínculo con la sociedad.

Las resoluciones del domingo: prioridades y desafíos

La jornada de cierre estuvo dedicada a culminar el debate y aprobar las definiciones generales que orientarán el trabajo político del Frente Amplio en la nueva etapa.

Uno de los principales resultados fue la reelección de Fernando Pereira como presidente de la fuerza política, por aclamación. Esta decisión ratifica la continuidad de su conducción y se inscribe en la voluntad de fortalecer la unidad, la participación y la capacidad de diálogo con la sociedad.

En su resolución final, el Congreso reafirmó los principios antioligárquicos, antiimperialistas, antipatriarcales y antirracistas del Frente Amplio, así como el compromiso con la construcción de una sociedad más justa y con la defensa de la democracia.

Entre las prioridades estratégicas se destacó el combate a la desigualdad y la pobreza, con especial atención a la primera infancia, la infancia y la adolescencia. El documento también reivindicó la importancia del empleo, la formalización laboral, la mejora de los ingresos y las políticas públicas destinadas a ampliar derechos y atender las situaciones de mayor vulnerabilidad social.

Otro de los ejes centrales fue el fortalecimiento de la organización política. Se planteó continuar ampliando la participación militante, consolidar los comités de base y profundizar la presencia territorial, promoviendo una relación más estrecha con las organizaciones sociales, el movimiento sindical, los colectivos y la ciudadanía en general.

El Congreso también reafirmó la necesidad de construir acuerdos amplios con trabajadores y trabajadoras, cooperativistas, jóvenes, feminismos, sectores productivos nacionales y ámbitos académicos y culturales, con el objetivo de ampliar la base social y política de las transformaciones.

Estas definiciones se proyectan hacia el futuro del país y hacia la preparación de un nuevo ciclo progresista, en un escenario que exige organización, diálogo, unidad y capacidad para responder a las necesidades de la población.

Una construcción colectiva que continúa

El VIII Congreso fue el resultado de un proceso de elaboración y discusión que involucró a comités de base, militantes, sectores políticos y delegaciones de todo el país. La resolución final destacó la participación de más de 12.000 frenteamplistas durante el proceso preparatorio y la presentación de más de 2.000 mociones.

Acompañar estas instancias significa ser parte de una construcción colectiva en la que el intercambio de ideas, las diferencias y los acuerdos contribuyen a definir el rumbo de la fuerza política.

Culminamos estas tres jornadas con el desafío de transformar las definiciones aprobadas en trabajo concreto, fortaleciendo la organización, la participación y el vínculo con la sociedad.

Seguimos comprometidos con una política construida colectivamente, con presencia en el territorio y con la convicción de que el futuro del Uruguay se construye con participación, solidaridad y justicia social.

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