Rendición de Cuentas: cerramos una etapa y seguimos avanzando 

21.08.2026

Después de varios días de debate, intercambio y votación artículo por artículo, culminamos en la madrugada de este viernes el tratamiento de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Diputados.

Fue un proceso intenso, con 351 artículos sobre la mesa y con la necesidad de construir acuerdos para asegurar los votos que permitieran avanzar. Finalmente, el proyecto fue aprobado en Diputados y ahora comienza una nueva etapa de discusión en el Senado.

Para nosotros, esta Rendición de Cuentas representa una definición clara de prioridades. Desde el comienzo señalamos que no se trataba solamente de distribuir recursos, sino de decidir hacia dónde queremos orientar la acción del Estado y qué respuestas somos capaces de construir frente a los problemas que tiene Uruguay.

Uno de los principales avances es la Asignación Única para la Infancia y la Adolescencia, una transformación del sistema de transferencias que busca fortalecer la protección económica de los hogares con niños, niñas y adolescentes y avanzar en la reducción de la pobreza infantil. La propuesta constituye uno de los cambios más importantes en materia de transferencias sociales de las últimas décadas y comenzará a implementarse progresivamente a partir de 2027. 

También se incorporaron recursos para distintas áreas que consideramos fundamentales. La Rendición contempla incrementos para la educación pública, recursos para el INAU y fondos destinados a fortalecer las políticas de atención a personas en situación de calle. En seguridad, se prevén recursos adicionales para el Plan Nacional de Seguridad y la creación de 300 cargos de policía ejecutivo. 

Otro de los puntos aprobados fue la transformación institucional del sistema penitenciario, mediante la creación del Instituto Nacional de Reinserción, así como la creación de la Organización Nacional Antidopaje. Ambos artículos fueron aprobados con los votos del Frente Amplio y Cabildo Abierto. 

El tratamiento de estos días también mostró que una Rendición de Cuentas se construye en el Parlamento a partir del diálogo, la negociación y la búsqueda de acuerdos. En esta oportunidad, fue necesario encontrar entendimientos que permitieran alcanzar las mayorías necesarias en una Cámara en la que el Frente Amplio no cuenta con mayoría propia.

Eso implicó discutir, modificar y acordar diferentes artículos. Incluso hubo propuestas que no lograron avanzar. Entre ellas, el artículo referido a una compensación para determinados funcionarios de Cancillería fue rechazado por unanimidad de los diputados presentes, con 99 votos negativos.

Durante la última jornada también se discutieron aspectos vinculados a la educación, la salud, las políticas sociales, el funcionamiento del Estado y distintas áreas de la administración pública. En algunos momentos optamos por priorizar los tiempos parlamentarios y concentrar nuestras intervenciones en los puntos centrales, porque el plazo constitucional para aprobar la Rendición se acercaba y era necesario garantizar que el trabajo realizado pudiera culminar con la votación correspondiente. 

Llegamos así al final de una etapa que comenzó con la presentación del proyecto por parte del Poder Ejecutivo y que atravesó semanas de trabajo en comisión, reuniones, intercambio con organizaciones y actores de distintas áreas y, finalmente, una extensa discusión en el Plenario.

Nos vamos de esta primera instancia con la convicción de que el proyecto aprobado refleja buena parte de las prioridades que asumimos como gobierno: combatir la pobreza infantil, fortalecer la educación pública, mejorar las políticas de seguridad, atender las situaciones de mayor vulnerabilidad y fortalecer las capacidades del Estado para responder a las necesidades de la población. Estas fueron también las cuatro áreas estratégicas planteadas desde la presentación del proyecto. 

Pero también sabemos que queda mucho por hacer. La aprobación en Diputados no es el punto final. El proyecto continuará ahora su tratamiento en el Senado, donde tendremos nuevamente la responsabilidad de defender los avances alcanzados, escuchar los planteos que surjan y trabajar para mejorar aquello que todavía pueda mejorarse.

Porque una Rendición de Cuentas no termina cuando se levanta la sesión. Lo verdaderamente importante comienza cuando los recursos aprobados se transforman en políticas públicas concretas y en respuestas para la gente.

Cerramos esta etapa con responsabilidad y con la mirada puesta en lo que viene: seguir construyendo un Uruguay con más oportunidades, más derechos y mayor justicia social.

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