Mano a Mano # 19 |Patrimonio fúngico: impulsamos una ley para conocer, proteger y poner en valor nuestra biodiversidad

En una nueva edición de Mano a Mano, recibimos a Alejandro Sequeida y Tomás Di Lorenzo, quienes vienen trabajando en la elaboración del proyecto de ley de protección y conservación del patrimonio fúngico en Uruguay. Una iniciativa que presentamos en nuestra bancada del Frente Amplio y que ya cuenta con trámite parlamentario, abriendo una nueva etapa de trabajo para enriquecer la propuesta y avanzar en su discusión legislativa.
Durante la entrevista, nos acercamos a un universo que muchas veces permanece fuera de nuestra mirada, pero que cumple funciones fundamentales para la vida y el equilibrio de los ecosistemas. Conocer los hongos es también comprender mejor nuestra biodiversidad y reconocer un patrimonio natural que todavía necesita mucha investigación.
Conocer para conservar
Como explicaron Sequeida y Di Lorenzo, los hongos constituyen un reino propio, diferente del de las plantas y los animales. Sin embargo, su estudio y reconocimiento han quedado históricamente relegados, y todavía existe un importante desconocimiento sobre las especies presentes en nuestro territorio.
Alejandro Sequeida, investigador y divulgador, nos ayudó a comprender que el hongo que vemos sobre la tierra es solamente una parte del organismo. Gran parte de su estructura se desarrolla a través de redes de filamentos microscópicos que crecen en el suelo o sobre otros sustratos. Esta característica, entre otras, hace que muchas especies sean difíciles de observar y estudiar.
Por eso, uno de los pilares del proyecto es fortalecer la investigación, relevar la diversidad fúngica del país y generar información que permita determinar qué especies necesitan medidas específicas de conservación. Para proteger nuestro patrimonio natural, primero tenemos que conocerlo.
La iniciativa también propone articular el trabajo de investigadores, instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil, aprovechando las capacidades existentes y promoviendo nuevas líneas de cooperación. Entre las herramientas planteadas se encuentran la creación de una colección micológica, la identificación de especies y el estudio de cepas nativas.
Proteger sin desconocer nuestras tradiciones
Uno de los aspectos que nos interesó aclarar durante la conversación es que esta ley no busca prohibir de manera general la recolección de hongos ni impedir el consumo de las especies que forman parte de nuestras costumbres gastronómicas.
La propuesta apunta a conocer la biodiversidad fúngica y establecer medidas de protección específicas para aquellas especies que lo requieran, de acuerdo con su situación y los criterios correspondientes. Al mismo tiempo, busca promover prácticas de recolección sustentable y brindar información que permita aprovechar estos recursos de manera responsable.
En Uruguay existe una tradición vinculada a la recolección y al consumo de determinados hongos, que forman parte de nuestra cultura culinaria. Ese conocimiento popular también merece ser reconocido y fortalecido.
La conservación y el aprovechamiento responsable no son objetivos contrapuestos: pueden complementarse cuando contamos con información científica, criterios adecuados y herramientas de educación ambiental.
Educación, ciencia ciudadana e investigación
Otro de los desafíos que identificamos es la necesidad de dar mayor presencia a los hongos en la educación. Durante la entrevista, Sequeida señaló que su abordaje en los programas curriculares no siempre está garantizado y que, en ocasiones, depende del interés y los conocimientos de cada docente.
Por eso, el proyecto plantea avanzar hacia una mirada integral de la naturaleza, que reconozca la importancia de los hongos junto con las plantas y los animales.
También destacamos el valor de la ciencia ciudadana: la participación de personas que, desde su interés por la naturaleza, colaboran en la observación, el registro y la identificación de especies. La articulación de esos aportes con el trabajo académico puede ampliar el conocimiento de nuestra biodiversidad y contribuir a futuras investigaciones.
De la biodiversidad a las oportunidades productivas
La conversación también nos permitió conocer la experiencia de Tomás Di Lorenzo en Bosque Terra, un emprendimiento dedicado al cultivo de hongos y a la producción de micelio, un material fundamental para desarrollar nuevos cultivos.
Di Lorenzo compartió parte de su recorrido y explicó cómo fueron construyendo sus propios procesos de producción, incorporando distintas especies y trabajando con sustratos como el aserrín y otros materiales orgánicos.
Su experiencia muestra que el reino fungi no solamente es importante por su función en los ecosistemas, sino también por las oportunidades que puede ofrecer en la producción de alimentos y el desarrollo biotecnológico.
Los hongos cumplen un papel fundamental como descomponedores de materia orgánica y pueden transformar determinados residuos vegetales en recursos aprovechables. Durante el programa también conversamos sobre investigaciones que exploran su utilización en la elaboración de materiales alternativos y en procesos de recuperación ambiental.
Se trata de un campo que merece mayor investigación y articulación, tanto por su potencial productivo como por las respuestas que podría aportar frente a algunos de los desafíos ambientales actuales.
Divulgar para poner en valor nuestro patrimonio
Alejandro Sequeida compartió además su trabajo de divulgación científica y presentó su nueva guía sobre hongos silvestres de Uruguay, que reúne 421 fichas y busca contribuir a la identificación y al estudio de las especies registradas.
Este tipo de publicaciones acerca el conocimiento científico a la ciudadanía, facilita el reconocimiento de nuestra biodiversidad y ofrece herramientas para quienes desean aprender más sobre el patrimonio natural del país.
La divulgación, la educación y la investigación son dimensiones complementarias de un mismo desafío: conocer mejor lo que tenemos para poder valorarlo y conservarlo.
Seguimos trabajando para avanzar con la iniciativa
El proyecto de ley ya fue presentado en la bancada del Frente Amplio y cuenta con trámite parlamentario. Como señalamos durante el programa, esperamos continuar trabajando en el ámbito de la Comisión de Ganadería, incorporando aportes que permitan enriquecer su contenido antes de avanzar en las siguientes etapas legislativas.
Nuestra expectativa es que pueda obtener una primera aprobación en la Cámara de Representantes durante los primeros meses de 2027 y continuar luego su recorrido parlamentario.
Agradecemos a Alejandro Sequeida y Tomás Di Lorenzo por compartir sus conocimientos, su experiencia y el trabajo que vienen desarrollando para impulsar esta iniciativa. Su aporte nos permitió comprender mejor la importancia del patrimonio fúngico y las posibilidades que se abren cuando el conocimiento científico, la participación ciudadana y el trabajo institucional se articulan.
Seguiremos acompañando e informando sobre los avances del proyecto, con el objetivo de fortalecer el conocimiento, la protección y la conservación de la biodiversidad de nuestro país.
